El voluntariado continúa siendo una parte importante del trabajo que desarrolla FUNDACOES en Honduras. Durante 2025, alrededor de 137 voluntarios llegaron al país para sumarse a las diferentes actividades y proyectos de la Fundación. En lo que va de este año 2026, 108 voluntarios han llegado a Honduras para aportar su tiempo, conocimientos y experiencia en los distintos proyectos de FUNDACOES.
La mayoría de los voluntarios procede de Madrid, España, aunque también llegan personas provenientes de otras ciudades de España: como Granada, Sevilla, Málaga y Navarra, ampliando así la participación de voluntarios españoles en los proyectos que se desarrollan en Honduras.
Los voluntarios se integran a los proyectos según sus intereses y experiencia. Al llegar a Honduras, los voluntarios reciben información y conocen diferentes proyectos de FUNDACOES. Después de este recorrido, pueden elegir el proyecto en el que desean colaborar, tomando también en cuenta su formación profesional, experiencia y los conocimientos que pueden aportar.
De esta manera, cada voluntario puede desempeñarse en áreas relacionadas con su profesión. Por ejemplo, quienes tienen formación en Enfermería pueden apoyar en la clínica ubicado en la escuela Santa Teresa, colaborando en consultas y otras actividades relacionadas con la atención que se brinda. Por su parte, quienes tienen formación como maestros pueden colaborar en las escuelas, centros infantiles o en el proyecto Maestro en Casa, donde apoyan a los estudiantes mediante reforzamiento en materias como matemáticas y español, etc.
En cuanto al tiempo de permanencia, normalmente los voluntarios se quedan alrededor de un mes, aprovechando principalmente sus períodos de vacaciones. Sin embargo, algunos deciden ampliar su estancia a dos meses o más, dependiendo del tiempo del que disponen y de sus posibilidades para continuar colaborando con los proyectos.
Para realizar voluntariado en FUNDACOES, el principal requisito es ser mayor de 18 años. No existe un proceso de selección específico; las personas interesadas deben completar una ficha proporcionada desde Honduras, en la que se solicita información personal, formación profesional, experiencia y otros datos relevantes para conocer el perfil de cada voluntario. En algunos casos, también se requiere una recomendación.
Antes de comenzar sus actividades, los voluntarios reciben una inducción que les permite conocer el funcionamiento de los proyectos y las normas de convivencia. Durante este proceso realizan un recorrido por los diferentes espacios de la Fundación y reciben información sobre los horarios y actividades de proyectos como Populorum y CCJ.
Además, se les brindan orientaciones relacionadas con las reglas, normas y aspectos de seguridad durante su estancia en Honduras, con el objetivo de facilitar su adaptación y brindarles la información necesaria para desarrollar su voluntariado.
María Ramos apoyando en reforzamiento de clases a niños y jóvenes de FUNDACOES
María Ramos, voluntaria procedente de Madrid, España, conoció FUNDACOES durante su primera visita a Honduras, cuando llegó para realizar su trabajo de fin de grado. La experiencia que vivió durante aquellos dos meses la motivó a regresar este año para dedicar más tiempo al voluntariado.
«Hola, mi nombre es María Ramos y vengo de Madrid, España. Conocí FUNDACOES el año pasado cuando vine a Honduras para realizar mi trabajo de fin de grado. La experiencia del año pasado me gustó mucho y me quedé con ganas de volver para dedicar más tiempo al voluntariado.
Como he dicho, no es mi primera vez, ya que el año pasado también estuve durante dos meses y este año voy a estar tres meses. Principalmente, estoy dando clases y apoyando a niños y jóvenes en diferentes centros. Respecto a la convivencia, aquí es súper buena. Las personas con las que convivo me han acogido con muchísimo cariño. EL mayor reto, diría que es adaptarme a que aquí muchas veces las cosas no salen como las tienes planeadas.
Y de momentos especiales, me quedo sobre todo cuando los niños me dicen que no quieren que me vaya o ellos no se quieren ir porque están muy bien aquí.
Para las personas que están pensado hacer su voluntariado, les diría que sí, que se vengan, que, aunque sea un país que esté muy lejos y con diferente cultura, merece muchísimo la pena».



