En una solemne Eucaristía celebrada en las instalaciones de la Fundación en Honduras, Monseñor Patricio, recientemente nombrado obispo, realizó públicamente su profesión de fe y juramento de fidelidad ante la Comunidad. El acto contó con la presencia del Nuncio Apostólico Simón Bolívar Sánchez Carrión, representante de la Iglesia Universal, que fue testigo de este momento tan importante para la Diócesis de Danlí.
Durante la ceremonia, Monseñor Patricio ratificó su obediencia al magisterio de la Iglesia y su fidelidad al Santo Padre, subrayando que su misión episcopal será siempre en comunión con el colegio de obispos y al servicio del pueblo de Dios. “El Obispo es llamado a ser luz para el mundo, cuidando a su rebaño y guiándolo hacia la santidad”, expresó en su discurso.La celebración incluyó la bendición de las insignias episcopales: el báculo, símbolo del pastor que guía a su comunidad; el anillo, signo de unión y amor con la Iglesia; la mitra, que recuerda la santidad a la que está llamado; y la cruz pectoral, que representa el sacrificio y la entrega en el seguimiento de Cristo. Cada uno de estos signos fue presentado como expresión visible del compromiso del nuevo Obispo.
El Nuncio Apostólico destacó la importancia de este gesto, señalando que la profesión de fe de un obispo es un acto de comunión con la Iglesia Universal y un testimonio de esperanza para los fieles. “La obediencia y fidelidad al magisterio son garantía de unidad y fortaleza en la misión evangelizadora”, afirmó.
La Comunidad presente vivió con emoción este momento, acompañando a Monseñor Patricio en su compromiso de servir con entrega y humildad. Jóvenes, familias y sacerdotes participaron activamente en la ceremonia, mostrando el apoyo y la alegría de recibir a su nuevo pastor. La celebración fue también ocasión para pedir por la paz y la unidad en el país.
Con esta profesión de fe y la Ordenación Episcopal el sábado 25 de julio, Monseñor Patricio inicia oficialmente su ministerio episcopal, reafirmando su misión de promover la comunión, fortalecer la vida de la Iglesia y ser testimonio vivo del Evangelio en Honduras.



